viernes, 25 de abril de 2025

El antiguo pósito municipal y la casa de ayuntamiento de Villaseca de la Sagra.

EL ANTIGUO PÓSITO MUNICIPAL Y LA CASA DE AYUNTAMIENTO DE VILLASECA DE LA SAGRA.

Pósito hipótesis.

Antonio J. Díaz F.
Historiador

        Cuando históricamente se habla del pósito municipal, también conocido en las fuentes documentales como panera o granero, estamos aludiendo a un aspecto fundamental en el desarrollo económico y vital de los pueblos dependientes de la agricultura. Y Villaseca, a lo largo de su historia, ha sido una villa de señorío cuyo recurso principal ha estado en la prosperidad de su campo. Labradores y colonos arrendaban las tierras propias del marqués o las de la Real Acequia del Jarama o las del Patrimonio del Rey para obtener el recurso indispensable, el cereal convertido en riqueza, en "oro amarillo". 

    Realmente, al decir pósito, estamos hablando del lugar o almacén donde se guardaba el trigo que habría de servir de sementera para la cosecha de cada año y al que podían recurrir los vecinos labradores de Villaseca, sobre todo en caso de carestías y desastres meteorológicos que se cernían periódicamente sobre el campo y ponían en peligro el sustento de las familias y el pago obligado de los arriendos y cumplimiento de los contratos. A veces, este trigo era entregado a los panaderos para cocer pan y procurar alimento básico en tiempos de escasez.

    Recogíamos en nuestro libro Villaseca de la Sagra: noticias de su historia (IPIET, 1993) el dato de una fundación benéfica para la obra del pósito del pan, costeada con ayudas de personas particulares entre las que destacaba Cosme Correas, escribano de la villa y natural de La Guardia, por cuyo testamento de 1577 donó 100 ducados para contribuir a la edificación del pósito municipal con lo que se podría asegurar la prestación crediticia de simiente a los labradores de la villa. Así parece que se habilitó tal pósito en la carnicería municipal de la plaza pública allá por 1614. Aquel era el llamado pósito de los pobres o pósito pío.

    Pasados los siglos, para el caso de Villaseca de la Sagra, aun sabiendo que el pósito se hallaba situado en la plaza pública, hoy plaza mayor, este singular edificio no aparece en la pintura votiva de 1853 que ya se comentó en el trabajo anterior sobre la plaza pública y sus edificios más significativos (consulta en este enlace https://memoriadevillasecadelasagra.blogspot.com/2024/10/la-plaza-mayor-de-villaseca-de-la-sagra.html), por lo que aplazábamos su estudio para otro momento. Ello era debido a que tan valioso cuadrito de referencia, que se puede contemplar en la ermita, no recogía la línea de fachadas que por la parte oriental o de Levante cierra la principal plaza de la villa. 
    De modo que, para completar la visión histórica de toda esta plaza, solo nos quedaría por hablar del palacio del marquesado, y esto ya merece ser tema para otro contenido en este blog.
    Ahora sí procede el interesarnos por el edificio que hemos conocido en uso hasta hace unos pocos años cumpliendo una función diferente. Claro que sí, ahí se encuentra el viejo pósito, pero no funcionando como tal sino convertido en la sede del consistorio o ayuntamiento de Villaseca de la Sagra hasta el día 9 de diciembre de 2017, fecha de traslado a la nueva sede, precisamente, del señorial Palacio de los Silva y Ribera, la que es desde entonces la tercera y última casa de ayuntamiento de la villa por orden cronológico.
    Para centrarnos, hay que decir que vamos a hablar del edificio que antes que nada fue construido para servir de pósito de la villa y del que pretendemos dar unos datos bastante desconocidos.
    Al hablar de la primera casa de ayuntamiento que tuvo esta villa, el edificio de la Audiencia, todavía existente, decíamos que se construía a finales del siglo XVIII, concretamente en el año 1778, siendo alcalde ordinario Juan Santos Lebrero; con planos del arquitecto toledano Francisco Ruano Calvo y levantado por mano de los oficiales de albañilería Rafael y Narciso Alonso Vicente, sobre el mismo sitio que tenía el viejo ayuntamiento, en el ángulo noroeste de la plaza. Se eligió ese mismo lugar descartándose la propuesta de levantarlo en un amplio solar del que disponía el concejo en la misma plaza, porque según acuerdo municipal de 26 de abril de 1778, y transcribo, se decía que:

... el citado solar era y es muy preciso para la construcción de un pósito que necesita la villa por no tenerlo para la custodia del caudal de granos y que es lo que conviene para la mayor seguridad, deseando dichos señores actuales capitulares concurrir a estos inconvenientes y al mayor beneficio de ambas obras [y] de los caudales comunes han hecho se formase plan en el dicho solar para casa de Ayuntamiento y granero arriba, y con efecto tasadas ambas obras en cuarenta y cinco mil reales. Se hizo la representación al Excmo. Sr. D. Manuel de Roda, Superintendente General de los Pósitos del Reino, para que concediese la correspondiente licencia para gastar lo correspondiente del caudal del dicho pósito. Y en orden de veinte y cuatro de marzo de este año declara su Excelencia no conformarse en que la panera que necesita dicho pósito se construya sobre la casa capitular [y] que se forme el correspondiente plano para una cámara baja. Por lo que considerado todo lo referido que por una parte es preciso reservar el sitio para el dicho granero por ser el más a propósito, y que, por otra parte, no hay otro solar donde fabricar las casas de consistorio si no es a donde siempre han estado, que aunque no tienen la mayor extensión para los concejos generales hasta aquí han sido suficientes y lo son para las juntas del Ayuntamiento... 
[Archivo Histórico Provincial de Toledo (AHPT), Pr. 7839, fol. 113]

    Visto que las autoridades de Villaseca de la Sagra tenían prevenida la obra de hacer un pósito municipal en el solar de propios situado en la parte oriental de la plaza pública, y atendiendo a la indicación de la superioridad en materia de pósitos de no permitir emplazar ayuntamiento y pósito en una misma edificación, su construcción se demoró en varios años, suponiendo que fuera entre 1793 y 1796 cuando se levantara definitivamente aquel necesario pósito de gestión municipal. 
    En aquellos años Villaseca estaba poblada por unos 450 vecinos, o lo que es lo mismo, unas 1.500 almas. Si bien, los labradores propietarios y arrendatarios no eran más de 60 individuos, mientras que los jornaleros eran numerosos como mano de obra indispensable para el trabajo en el campo. A finales del siglo XVIII se informa que el término se compone de 600 fanegas de buena calidad, 1.600 de mediana y 350 de inferior; y siendo buena tierra triguera, en los años buenos se habían recogido hasta 80 fanegas de grano por una de simiente, aunque lo normal es que se recogieran anualmente 40 fanegas de grano por cada una sembrada [F. Jiménez de Gregorio: Los pueblos de la provincia de Toledo a finales del siglo XVIII. T. III, Toledo, 1970, pp. 220-225]
Documento AHPT. Villaseca de la Sagra
Documento notarial respecto a la obra del pósito municipal de 
Villaseca de la Sagra. Fuente: AHPT.
    Tenemos efectivamente algún dato concreto sobre la edificación de aquel pósito. Gracias a un documento notarial que lo menciona explícitamente firmado ante el escribano Francisco Moreno Díaz. Y que dice que en 18 de noviembre de 1796 los maestros de albañilería Juan Díaz Gómez y Narciso Alonso junto al de carpintería Ceferino Alonso Plaza, todos vecinos de la villa, habían contratado la construcción del nuevo pósito y una vez acabada la obra había sido reconocida por el maestro alarife de Toledo José Ignacio García, habiendo aprobado éste la obra ejecutada por haber seguido correctamente el plan y las condiciones propuestas, y encontrando alguna mejora que debía ser compensada sobre el ajuste inicial. Por ello, el ayuntamiento se comprometía a pagar a los maestros 500 reales por el aumento que se hizo de los cimientos y destinar otros 200 reales al arquitecto por la visita de reconocimiento, siendo alcalde ordinario José Magán Magán. El pago se les hacía con urgencia, pero los oficiales aceptaban devolverlo si se aplicara una nueva tasación [“Obligación...”. AHPT, Pr. 7849 (año 1796), fol. 178].
    El edificio habría de servir para almacenar grandes cantidades de trigo y cebada en previsión de las posibles necesidades del vecindario. Sabemos que en 1796 se guardaban en aquel pósito recién construido unas 3.390 fanegas de grano, según recoge R. Sánchez González en su libro Villaseca de la Sagra (1700-1833). Demografía, economía y sociedad (IPIET, 1985). Los regidores del ayuntamiento eran los que se ocupaban de asistir y mantener el pósito y de llevar la contabilidad en libros específicos, que hoy se conservan en el Archivo Municipal.
    Hasta aquí lo que documentalmente sabemos del citado pósito municipal. Y puesto que existe parcialmente el edificio, aunque oculto dentro de una edificación posterior, podemos desvelar algunos rasgos de su arquitectura. Hay que señalar que este pósito ha sido por mucho tiempo la segunda casa de ayuntamiento que ha tenido esta villa, desde la que se han ejercido las funciones de gobierno municipal a lo largo del siglo XX y primeros años del XXI.

EL PÓSITO MUNICIPAL DE VILLASECA.
    Este edificio del viejo pósito se enclava en la manzana que en la planimetría de la villa de 1879 está bien delimitada por la propia plaza pública, que se abre al oeste. Por el sur, el trazado rectilíneo suroeste-nordeste de la calle llamada del Caño (hoy, Doctor Fleming); por el norte, la también paralela nominada entonces de las Vacas (hoy, calle Príncipe). Ambas calles, compuestas en su mayor parte de casas. Al nordeste, por el contrario, la manzana se cerraba por solares, cercas y corrales, abiertos a las eras, sembrados y, en definitiva, al ancho campo. Tal y como informa la ilustración que aquí mostramos como una sección del conjunto urbano de Villaseca.
Villaseca de la Sagra. 1879 IGN
Plaza de la Constitución con el edificio del pósito y sector del barrio alto. Trabajos topográficos 1879. Fuente: Instituto Geográfico Nacional (IGN).

    Este edificio ocupa una regular superficie, alzado en medio de un largo corral casi rectangular que lo aisla de las edificaciones circundantes, creando dos pasillos estrechos laterales y un solar cuadrado al fondo. Repito, estamos hablando del edificio antiguo conservado dentro del edificio actual que hemos conocido como el ayuntamiento de Villaseca de la Sagra. 
    Lo edificado tiene amplias dimensiones en planta (10 m de ancho por 15 de largo aproximadamente), desde la línea de fachada hasta su fondo. En altura llegaría a lo sumo a los 6 m, altura que alcanzaría el caballete de su tejado, conociéndose que no tuvo dos alturas como actualmente se puede ver. Es decir, el viejo pósito mantenía una planta totalmente rectangular dividida en dos naves longitudinales orientadas de este a oeste, separadas por cuatro arcos de ladrillo de medio punto sobre cinco pilares cuadrangulares de ladrillo y con una altura hasta la clave de los mismos de unos 4,5 m aproximadamente. 
    El siguiente dibujo realizado por nosotros trata de formar la planta con las líneas de acotación de los alzados que también se han de ver más adelante.
Croquis planta pósito.AJDF
Croquis de la planta de las dos salas del pósito. Dibujo del autor, 1982.

    Así lo reflejamos en los dibujos recurrentes obtenidos en 1982 a raíz de las observaciones que pudimos hacer por nuestra cuenta durante la reforma interior que entonces se llevaba a cabo para adecuarlo a una nueva función. Aprovechamos que se picaron y quedaron al descubierto el total de los muros de este recinto que iba a ser adaptado para que en él se ubicara el tan recordado Teleclub de los años 70 del siglo pasado, verdadero centro social donde era posible ver comunitariamente la televisión en aquellos años.
    Como decimos, con la citada reforma de 1982, el recinto del pósito quedó despojado eventualmente de los enlucidos interiores, de las subdivisiones y enmascaramientos que acotaban el espacio, y donde se ubicaba la sala capitular o de plenos (al sur, con ventanas a los chiqueros). De esta forma, quedó visible el aparejo original de los muros y la disposición exacta de los vanos primigenios, así como sus pilares de ladrillo exentos en el centro. Al mismo tiempo, con las obras se rebajó el suelo sin hallarse más que tierra asentada sin indicio de haber restos de cimentación u otras construcciones anteriores. De nuevo se volvió a subir el nivel rebajado echando cantos y morro para evitar humedades y finalmente sobre esta plataforma solar encima.
    De la cubierta antigua, como decimos, cabe suponer que fue una gran estructura de madera de las de par e hilera, al modo tradicional; con un tejado de teja curva o árabe, formando dos faldones largos y un tercero más corto. Toda esta carpintería había desaparecido con las sucesivas reformas del edificio en sus partes altas, pues con la edificación de las salas sobre la fábrica del pósito primitivo ésta tuvo que menguar en alzado, sacrificando la citada cubierta.
    Esta alteración también la declaraban los arcos, todos ellos secados o rotos desde la clave para asentar las viguetas nuevas en la obra que se realizó para doblar el edificio, y que sirvieron de apoyo a las transversales que también se sustentan en los muros y que formaron el forjado del piso superior añadido en la obra que se hizo en torno a 1954 con estos resultados que afectaron y transformaron el viejo edificio del pósito para adaptarlo a ayuntamiento. El suelo del piso alto se encuentra a nivel del intradós de los arcos. 
    Tomando nota de los restos primitivos, constatamos entonces que estos muros eran gruesos y estaban realizados en fábrica de albañilería, es decir, a base de ladrillo, cal y piedra, presentando diversos vanos en altura. Todo estaba construido según las técnicas usuales del aparejo toledano de la época, finales del siglo XVIII.       Pilares de ladrillo, de mayor a menor ancho, con cajones de piedras de mampostería y verdugadas de ladrillo enrasando el mampuesto. Restituyendo la integridad de los muros y su aparejo en los siguientes dibujos queda patente la conformación original de los mismos.
    En el interior de estas salas, entonces diáfanas, con la vista puesta en el muro occidental, o sea, el que mira a la plaza pública (el señalado sobre el plano anterior con las letras A-A'), se abrían dos huecos a ambos lados del pilar central, destinados a dos puertas de ingreso (de 1,5 m de ancho por 2 m de alto más o menos) con dintel de ladrillo dispuesto en espina con curvatura en el intradós y jambas en derrame hacia el interior. 
    Por el contrario, el muro opuesto u oriental (señalado como C'-C), el que daba al corral trasero, tenía dos ventanas altas, en el medio de los testeros. 
    Por lo que respecta a los dos muros más largos, tanto el norte (señalado como B-B') como el sur (o D-D'), llevaban cada uno, a la misma altura sobre la segunda verdugada y trabadas con el pilar, frente por frente, tres ventanas. En total, estas seis más las dos ya citadas, hacían ocho ventanas, o más bien ventanucos, que iluminaban y ventilaban el interior del granero municipal.
Alzados pósito. AJDF
Croquis de los alzados interiores de muros del pósito. Dibujo del autor, 1982.

    Sin embargo, delante de las puertas del muro oeste precedía una antesala que servía como vestíbulo. Teniendo a un lado y a otro, una habitación para oficina y una escalera que subía hacia arriba, en cuyo hueco se habilitó en tiempos pasados un cuarto para calabozo.
    Este bloque de dos alturas y de orientación transversal respecto a las salas del mismo pósito se adelanta hasta la línea de la calle, revelándose como un edificio de fábrica antigua en sus partes bajas, como lo demostraba el aparejo en el muro exterior, y con una cámara superior luego bastante alterada por derribos y obras de adecuación posteriores incluso a 1983.
    El esquema completo de la delimitación de la parcela y del plano del expresado pósito se plasma inequívocamente en la planimetría detallada del edificio donde realmente se señalan las partes que lo componían o tenían una función precisa en 1879. 
    Vemos de esta forma un único ingreso a un portal (a) con su escalera para subir a la cámara (b) y un trastero bajo ella (c). A continuación, una sala (d), separada por lo que llaman "columnas" (e) de la otra sala (d), que se interrumpe con un cuarto (f). 
Edificio del pósito. Villaseca de la Sagra .1879
Detalle de la planta y enclave del pósito. Trabajos topográficos 1879. 
Fuente: IGN.

    Por tanto, este que se dice portal, o que podemos llamar antepósito, consistía en un bloque rectangular que sí tenía dos pisos. Exteriormente, en el superior se abría un corredor de madera sobre la única puerta de entrada y vistas a la plaza. El tejado por esta cara era a una vertiente con caballete paralelo a la fachada y dos limas, prolongado por la cubierta del corredor tal y como se aprecia en el modo constructivo de las casas adyacentes con corredor en la misma plaza. La cubierta general era a cuatro aguas sobre cuatro limas. Este tejado sobresalía por encima del más inferior del pósito propiamente dicho.
    Ni que decir tiene, que todo el edificio antiguo del pósito fue dañado y transformado en su plan original subdividiéndose en espacios u oficinas y deteriorando los aparejos primitivos de ladrillo y mampostería, de dinteles de puertas y ventanas, y abriendo nuevos y mayores vanos. El pósito, así reducido, se convirtió en sólida base de cuatro muros para poder rehacer en altura el que debía ser ayuntamiento de la villa.
    Como curiosidad y valiéndonos de una fotografía costumbrista, con vistas de la plaza en los años 50 del siglo XX, vamos a constatar cómo era la arquitectura del viejo edificio del pósito que venimos estudiando.
Foto familiar. 1950
Mozos posando en la Plaza pública en fiestas, hacia 1950. 
Foto del álbum familiar.

    En la foto podemos contemplar prácticamente casi toda la línea de casas de la fachada oriental de la plaza pública, desde la esquina con calle Cantarranas (en ese año, Capitán Cortés) hasta poco antes de la bocacalle del Caño (entonces, Falange de Marruecos). Con bastante claridad se advierte en el fondo hacia el centro la mole del edificio que identificamos como pósito-ayuntamiento, pero en su construcción primitiva, sin las transformaciones posteriores de las que hemos hablado y que llegaron a desvirtuar este precioso ejemplo de arquitectura popular con función civil hasta despojarlo del tipismo que tanto armonizaba con las construcciones de su entorno, caracterizadas particularmente por la presencia de los bellos corredores de madera y el blanco encalado de los muros. 
    Hemos querido hacer una abstracción del edificio en sí a través del siguiente dibujo para comprobar que la fachada del pósito-ayuntamiento se enmarcaba entre dos tapias altas que se corresponden con los corrales que lo aíslan de las casas contiguas.     En una de estas tapias se abre un postigo, en el sitio en el que hemos conocido antiguamente la puerta de toriles, donde delante se solía formar el callejón de palos y carros de la plaza de toros preparada para la festividad de septiembre.
Croquis fachada pósito. AJDF
Croquis de la fachada oriental de la plaza mayor de Villaseca de la Sagra.

    Se hace patente que detrás de este bloque de dos pisos que hace fachada a la plaza asoma un tejado, que habría de corresponderse con la cubierta más baja y original de las salas del pósito, que ya hemos venido comentando, y que choca contra este bloque que hemos llamado portal o antepósito. Es cierto que se trata de un bloque de dos alturas. Con una puerta centrada sobre gradas y una ventana al lado derecho sin mayor guarnición o adorno. Lo que singulariza al edificio es, sin duda, lo dicho, el primitivo corredor de madera sobre siete pies derechos con sus zapatas y viga, con una luz de casi 2 m de alto, sobre la que baja un faldón del tejado.
    Si acudimos a la conocida documentación fotográfica del legado del arquitecto Carlos Flores (que se puede consultar en la web de la Real Fundación de Toledo) tenemos dos imágenes del lado de la plaza que estamos describiendo. La primera foto (A) muestra la gran casa con balconada corrida, que estaba dividida en dos propiedades. Una era la tienda carnicería Casa Alonso, regentada por Casimiro Alonso Martín (que hoy sigue siendo tienda de alimentación) y ya lindando con el corral del ayuntamiento, la casa que en su bajo tenía en alquiler la Farmacia (hoy se corresponde con el bar El Tranzón). Ambas propiedades derribaron las casas viejas y construyeron nuevas acomodando sendos corredores de madera. 
   Observamos una verja en la que se puede leer en su chapa "Frente de Juventudes-Hogar Rural" con el logo del entonces Movimiento Nacional. Local oficial que estaría abierto en los años 60 y que daba acceso a una parte del ayuntamiento, utilizado para uso social de la juventud, quizá habilitado en alguna sala del viejo pósito.
Plaza Villaseca de la Sagra. Carlos Flores
Plaza de Villaseca de la Sagra (A). Archivo Carlos Flores. 
Fuente: Real Fundación Toledo
Plaza Villaseca de la Sagra. AJDF
Plaza mayor de Villaseca de la Sagra. Corredor de la casa carnicería 
"Casa Alonso". Foto del autor, 1983. 

    Una segunda foto (B) encuadra desde abajo de la plaza una primera casa particular, con corredor centrado en medio de su fachada (hoy existente y restaurada a fondo), y a continuación la tapia con el portón de ingreso al corral municipal o de toriles. En medio, visto de soslayo, se alza el imponente ayuntamiento que existía en aquellos años de 1975. Totalmente transformado en su aspecto exterior, lo mismo que interior, respecto a lo que había sido veinte años atrás, tan bien reflejado en la foto costumbrista antes expuesta. 
Plaza Villaseca de la Sagra. Carlos Flores
Plaza de Villaseca de la Sagra (B). Archivo Carlos Flores. 
Fuente: Real Fundación Toledo.

    La vista frontal de este edificio, ya ayuntamiento, se recoge en una fotografía publicada por la Diputación Provincial de Toledo, de esos años. Aquí apreciamos la simetría que presenta la propia fachada con un ingreso central sobre escalera pues el suelo se eleva sobre el nivel de la plaza dejando un zócalo de base. Dos ventanas se abren a los lados. Arriba se extiende un balcón de barandilla de hierro que también tiene puerta en el centro y dos ventanas laterales. El edificio se ve como una gran construcción a dos alturas cuyo bloque interior se ajusta a muros apilastrados con grandes ventanas regulares y con un acceso exterior por escalera en el costado para entrar a despachos y oficinas que aquí tenía la Hermandad de Labradores. También nos llama la atención un pequeño torreón que sobresale para acceder a la terraza, puesto que el tejado se suprimió completamente y por delante se dispuso un antepecho de obra.
Ayuntamiento Villaseca de la Sagra. Dip. Prov. To.
Ayuntamiento de Villaseca de la Sagra, 1975. Fuente: Diputación 
Provincial de Toledo.

    Sucesivas intervenciones no dejaron de transformar el edificio del ayuntamiento que había sido antes edificio del pósito. Más adelante, en los años 80 del siglo XX, a raíz de las obras de 1982, la fachada del ayuntamiento había adquirido un nuevo aspecto, como se aprecia en la siguiente fotografía pese a su baja calidad. Esta vez unificado por un revestimiento de ladrillo visto. Los huecos (puertas y ventanas) se habían regularizado y guarnecido de piedra blanca como también el zócalo y todo dispuesto con igual simetría hasta incluir las tapias laterales de cierre de lo que dejaron de ser corrales para convertirse en patios. Se mantenía el balcón corrido del segundo piso, como lugar de presidencia para alcaldes y corporaciones, y una barandilla entre pedestales se atisba en el aterrazado superior.
Plaza Villaseca de la Sagra. AJDF
Casa particular y ayuntamiento de Villaseca de la Sagra. 
Foto del autor, 1983.

    Más adelante, a inicios de nuestro siglo, la casa consistorial adquiere un renovado perfil, realzando su presencia en la plaza mayor. Una gran mejora constructiva impone un nuevo estilo más acorde con el entorno de las casas contiguas. Se mantienen las dos tapias de sus antiguos corrales, ahora adecentadas con sendas portadas de madera y aleros bajo tejadillos. A tono con el carácter escurialense de la propia plaza, se dota de zócalo y escalinata doble de piedra berroqueña. Se agrandan puerta de ingreso y ventanas que se cierran con magnífica rejería. Luce un rótulo en piedra con la palabra AYUNTAMIENTO.
    El segundo piso se engrandece con un balcón corrido de madera con cuatro pies derechos de gran altura. Los tres vanos replican los inferiores descritos. El tejado a un agua forma voladizo y por encima se alza un edículo con frontis donde se sitúa el reloj municipal y bajo tejado a dos aguas. 
Ayuntamiento Villaseca de la Sagra
Edificio que fue ayuntamiento de Villaseca de la Sagra, en la actualidad. 
Foto del autor.

    Si finalmente hemos secuenciado la evolución que ha ido dando forma al edificio representativo del ayuntamiento de Villaseca de la Sagra hasta 2017 ha sido con la intención fundamental de señalar el lugar que tuvo el pósito municipal construido hacia 1796. Pero también hemos querido testimoniar que el núcleo constructivo de este edificio consistorial lo constituye en su parte inferior toda la fábrica del pósito, que ha quedado fosilizada y oculta por las distintas transformaciones y reconversiones por las que ha pasado el mencionado edificio una vez que sirvió para sede de la máxima institución municipal.
    Hemos querido contribuir a la memoria de un edificio en cierto modo desaparecido como es el pósito municipal de Villaseca de la Sagra, oculto a la vista y cambiado en su función, invisible pero integrado físicamente en el edificio que últimamente ha dejado de ser ayuntamiento.